jueves, 6 de diciembre de 2012

Instituciones de la cultura en la colonia


1.- EDUCACIÓN EN LA COLONIA


La educación en la colonia presento las siguientes características: 

• Sólo las clases altas y adineradas como la nobleza de los españoles y los descendientes de la nobleza Inca recibían el privilegio de la educación. Debemos señalar que el pueblo, los indios y los mestizos recibían una educación pero en este caso era impartida por sus padres,   el cual fue prohibido por la iglesia y para  eliminar esta prédica, la iglesia implantó las clases parroquiales, posteriormente las escuelas,  para que se olviden de sus creencias ancestrales. Y se sometan a la nueva religión, al  nuevo orden social, político y económico.
• Las numerosas materias que se enseñaban, se realizaban sin ningún patrón preestablecido, es decir no había un programa de enseñanza.
• Era muy religiosa ya que la educación era responsabilidad de las diferentes órdenes religiosas y la enseñanza estaba a cargo de los sacerdotes,se enseñaba cursos como la teología, sagradas escrituras.(Educación escolástica).
• Finalmente podemos decir que la educación estaba basada en el "memorismo", ya que todas las clases que se impartían debían de aprenderse de memoria, sin omitir ninguna palabra ni detalle alguno.
La educación en las mujeres era diferente a la de sus pares masculinos, pues sus educadores se dedicaban a enseñarles a leer, a dominar labores manuales, a preparar apetitosos platos y a tocar algún instrumento musical; y de que también aprendiera la doctrina cristiana y practicara las virtudes marianas de castidad, obediencia, laboriosidad y piedad. La idea de que se debían educar todas las mujeres, independientemente de su posición social, no surgió hasta fines del periodo colonial y fue uno de los cambios más importantes en la actitud de la sociedad frente al sexo femenino.

ESTRUCTURA DE LOS ESTUDIOS:
Los estudios se dividían en: 
Primeras letras  y  estudios mayores. La división entre estas etapas era flexible y dependía mayormente de la habilidad del estudiante. No existía una correspondencia clara entre la edad del estudiante y su nivel de aprendizaje. 


1. LAS PRIMERAS LETRAS , Se dio a través de las escuelas conventuales, parroquiales y las escuelas misionales. Consistían en la enseñanza del castellano, lectura , cantar así como los preceptos básicos, la escritura y las operaciones básicas de la aritmética, estos estudios podían realizarse con un tutor particular o en alguna escuela conventual, al concluir esta etapa podían iniciarse los estudios menores que se centraban en el aprendizaje del latín, en aquella época el latín era el lenguaje universal del conocimiento, lo que hoy en día sucede con el inglés. Para la enseñanza del latín el texto más usado fue la Gramática Latina de Nebrija, los estudiantes además debían leer a Cicerón, Horacio, Virgilio, etc. 
Además también, se estudiaba la realidad del País, esto con el fin de divulgar un mejor conocimiento del Perú hasta entonces muy olvidado, siendo el resultado de estos estudios el nacimiento de las ideas emancipadoras y de independencia.
Como en toda escuela , los sacerdotes se preocupaban porque los hijos de los españoles dejasen la baja cultura y se nutran con la enseñanza del idioma español, los cálculos matemáticos para el comercio fueron muy importantes y las ciencias de ingeniería, claro, para explotar todas las riquezas del país donde vivían.
Los estudios más avanzados sólo se recibían en Lima.
Como ya explicamos ,los encargados de la educación en el virreinato fueron en especial las autoridades eclesiásticas como los sacerdotes a través de las órdenes religiosas, tanto en el idioma castellano como en lenguas aborígenes.
2. LOS ESTUDIOS MAYORES , Al hablar de este tipo de estudios distinguimos dos tipos de instituciones: universidades y colegios reales (llamados también colegios mayores ). Para una mejor comprensión estableceremos la siguiente diferencia:
En los colegios reales, cuyos estudiantes generalmente vivían internos, se impartían los mismos cursos que se dictaban en la Universidad de San Marcos, ya que cumplían una suerte de función auxiliar con determinadas universidades, como el caso de los colegios San Felipe y San Martín, que servían de internado para los alumnos de la Universidad de San Marcos. Luego si querían obtener el grado académico correspondiente (bachiller, maestro, doctor) debían rendirlos exámenes en San Marcos. Entre los colegios reales más famosos en la ciudad de Lima podemos mencionar:
En el virreinato del Perú existieron muchos colegios, entre los principales podemos mencionar a los siguientes:
  • Los Colegios de San Pedro y San Pablo
  •  Colegio de San Felipe
  •  El Colegio Real de San Martín
  •  San Idelfonso
  •  San Antonio de Abad
  •  Colegio de San Pedro de Nolasco
  •  El Colegio del Príncipe
  •  Colegio de Huancavelica
  •  Colegio de Ica
  •  Colegio de San Carlos
  •  Santo Tomás
  •  San Buenaventura
.- LA FUNDACION DE UNIVERSIDADES:
durante la colonia era un tema delicado por los acuerdos establecidos entre la corona española y el Vaticano (patronato real). Las primeras universidades de la colonia fueron fundadas en aquellos lugares que la corona considerara centros claves para el gobierno de su extenso imperio. En ellas formarían a las futuras élites que ocuparían los cargos más importantes de las llamadas “Indias”.
 Dentro de las universidades que se crearon en el virreinato podemos mencionar las siguientes: 
-REAL Y PONTIFICIA UNIVERSIDAD  DE SAN MARCOS,  DECANA DE AMÉRICA:
fundada por Real Cédula del 12 de Mayo de 1551, por el Emperador Carlos V, gracias a las gestiones de Fray Tomás de San Martín  y el Capitán Gerónimo de Aliaga. La Universidad de San Marcos inicia sus laboresel 2 de Enero de 1553, el la sala capitular del Convento de Santo Domingo, con las facultades de Teología y de Artes, creándose luego las de Cánones de Leyes  y Medicina. En lo académico adoptó por las normas que regían en España, es decir inició sus funciones enseñando Filosofía como base para cualquier carrera profesional.

 2.-REAL CONVICTORIO DE SAN CARLOS:

Su reapertura se dio el 19 de noviembre de 1822 sin ninguna modificación en su plan de estudios mientras que el Reglamento del 26 de octubre de 1826 sólo acentuó el énfasis humanista y jurídico de los cursos, prescindiendo de las ciencias. La novedad la constituyó que el Colegio del Príncipe fue anexado al Convictorio, siendo señalados para sus rentas un fondo del Estado para el pago de 24 becas, el producto de las fincas que le pertenecían, una asignación anual sobre la caja de amortizaciones, las rentas de los desaparecidos Colegio y Universidad de San Pedro Nolasco y Colegio de San Ildefonso, así como las pensiones de los alumnos.
Sin embargo, una resolución del Congreso del 13 de noviembre de 1829 dispuso que continuara rigiendo el plan de estudios imperante en el régimen colonial, derogando el reglamento anterior. A éste siguieron otros decretos:
  • Nuevo reglamento (11 de agosto de 1835).
  • Sobre el uso de emblemas que debían portar los colegiales (15 de junio de 1836).
  • Referido a becas, horario escolar y trajes (9 de diciembre de 1836).
  • Ordenando que sólo podían matricularse los hijos legítimos (10 de febrero de 1840).
Durante la década de 1840 tuvo un rol importante en la vida política del país, pues debido a su rector, Bartolomé Herrera, participó en los debates doctrinarios contra el Colegio Guadalupe, que tenían como eje la soberanía del pueblo y el sufragio de los indios. Este debate fue llevado al parlamento siendo Herrera diputado por Lima y Pedro Gálvez, ex-alumno de Herrera y profesor del Guadalupe, diputado por Pataz (7 de noviembre de 1849).
La orientación liberal de San Carlos se acentuaría con el rectorado de José Gálvez (hermano de Pedro y luego héroe del combate del 2 de mayo de 1866), aunque su paso fue fugaz, siendo reemplazado por Antonio Arenas. El nuevo rector provocó un incidente que culminó con la intervención de la Convención Nacional en la revisión de los textos empleados para la enseñanza.
No pasaría mucho para que San Carlos se orientara hacia un liberalismo moderado alejándose de la línea conservadora que lo había distinguido por muchos años. el convictorio funcionó hasta 1866, año en que se convirtió en la Facultad de Humanidades y en la Facultad de Derecho de la Universidad de San Marcos.

 3.- LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN MARCOS:
El origen de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos es también el origen de la educación superior en el Perú, el cual se remonta a los Estudios Generales llevados en los claustros del Convento del Rosario de la Orden de Santo Domingo, cerca de la plaza de Armas hacia 1548, que tenían como objetivo principal satisfacer las necesidades de la formación y educación del clero en el nuevo territorio conquistado del Imperio español. Posteriormente, el cabildo limeño enviaría a España a fray Tomás de San Martín y al capitán Juan Jerónimo de Aliaga, quienes en gran parte gracias a las gestiones del primero consiguen la orden de fundación de la universidad por parte del emperador Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico y la reina Juana I de Castilla, hija de los reyes católicos, mediante la Real Cédula expedida el 12 de mayo de 1551 en Valladolid; de ese modo se efectuó oficialmente la fundación de la Real Universidad de la Ciudad de los Reyes, también mencionada como Real Universidad de Lima. La lectura de la Real Cédula, que autoriza oficialmente el funcionamiento de la "Universidad de Lima", indica como misión: «adoctrinar a los vecinos de estas tierras en la fe cristiana y el sometimiento al Rey». Con este principio, la universidad comenzó a funcionar oficialmente el 2 de enero de 1553, en la Sala Capitular del "Convento de Nuestra Señora del Rosario" de la Orden de Santo Domingo , bajo la dirección de su primer rector fray Juan Bautista de la Roca; la cátedra inicial fue dictada por Andrés Cianca y Corona Cosme Carrillo, bajo la supervisión del rector.
La orientación, en principio estrictamente monástica, así como el exclusivismo y conservación de los dominicos, y la continua disminución de miembros de otras congregaciones dio lugar a que los dominicos perdieran el predominio y generó además una reacción por parte de los profesores laicos; el reclamo de mayor apertura los llevó a solicitar a la Real Audiencia el cumplimiento de la Real Cédula de 1570, que disponía una libre elección del rector por parte de los docentes del claustro. El reclamo recayó en el virrey Francisco Álvarez de Toledo quien favoreció y dio fin al reclamo con la elección del Dr. Pedro Fernández de Valenzuela el 11 de mayo de 1571, el primer rector laico, y el significativo cambio en la orientación de la universidad. La oficialidad de la universidad es reafirmada por la bula papal Exponi Nobis de San Pío V del 25 de julio de 1571, luego de recibir el Pase Regio del Consejo de Indias; en ella sustraía a los tribunales eclesiásticos al declarar que «absuelve a frailes, lectores, maestros, estudiantes y a cualquiera de vosotros de todas y cualesquiera censuras, sentencias y penas eclesiásticas, por cualquier razón y causa contraídas», asimismo la universidad adquiere con esta bula su grado de pontificia, por lo que pasa a denominarse Real y Pontificia Universidad de la Ciudad de los Reyes de Lima. Producida esta primera reforma, la universidad se traslada a su segundo local, cercano a los extramuros de "San Marcelo", donde antes había funcionado el Convento de la Orden de San Agustín. El 6 de septiembre de 1574 se elige por sorteo el nombre oficial de la universidad, adoptando al evangelista San Marcos como patrono de la institución, y el nombre oficial de Real y Pontificia Universidad de San Marcos. En 1575, la universidad cambia otra vez de establecimiento y se sitúa en la antigua Plaza del Estanque, después llamada Plaza de la Inquisición, donde actualmente se encuentra el edificio del Congreso del Perú, lugar donde continuaría su funcionamiento durante toda la época del Virreinato del Perú.
La oficialmente nombrada "Universidad de San Marcos", conocida entonces coloquialmente como "Universidad de Lima", inicia sus labores en la época virreinal con las facultades de Teología y de Artes,49 posteriormente se crearían los cánones de Leyes y Medicina, no obstante en lo académico se adoptaron las normas que regían en España, es decir inicia sus funciones con la enseñanza de Filosofía como base para cualquier otro estudio superior. El 27 de noviembre de 1579 los profesores solicitaron al rey Felipe II la institución de fuero que regía en la Universidad de Salamanca, figura jurídica medieval antecedente de la actual autonomía universitaria que facultaba al rector para que, con exclusión de los tribunales ordinarios, tuviera jurisdicción civil y criminal sobre los miembros del claustro. En 1581, y luego de la presencia absoluta de rectores laicos entre 1571 y 1581, el virrey Francisco Álvarez de Toledo autorizó que clérigos y laicos puedan ser elegidos; así ambos sectores gobernaron de manera alternada la universidad de San Marcos, durante el periodo colonial, hasta 1820. 
El apoyo a la secularización de la Universidad de San Marcos dado por el virrey Francisco Álvarez de Toledo y a la institución del fuero que ejercía su rector, y que también ejerció el rector del Real Convictorio de San Carlos, fundado el 7 de julio de 1770, fueron los factores decisivos que condujeron a la comunidad universitaria, estudiantes y profesores, hacia la realización del ideal boloñés que concebía a la universidad como espacio de libertad. De este modo, empezó a nacer el clima intelectual que posibilitó el cuestionamiento y las críticas al sistema colonial. Así, tanto la Universidad de San Marcos como el "Colegio de Derecho y Letras de San Carlos" y el "Colegio de Medicina de San Fernando" incorporados a ella posteriormente comenzaron a ser vigilados cuidadosamente por el Virrey, por el hecho de albergar a profesores y alumnos sospechosos de avizorar y gestionar el fin del régimen colonial y el surgimiento de lo que es hoy la República Peruana. Presumiblemente fueron los privilegios de los que gozaban tanto la universidad y el convictorio, lo que permitió el ingreso del pensamiento de la ilustración en sus claustros, así surgen en su seno los planteamientos doctrinarios teóricos y ideológicos de la emancipación. En 1813, durante la administración del virrey José Fernando de Abascal, fue establecida la Facultad de Medicina "San Fernando" en homenaje al rey Fernando VII de España, en la plaza de Santa Ana ,hoy plaza Italia en el local que ocupó el Ministerio de Gobierno, la facultad se formó tomando como base el Colegio de Medicina del mismo nombre que estuvo ubicado en la plaza del Estanque.En los tiempos de la emancipación la universidad adquiere un rol principal al ilustrar a varios de los principales líderes gestores de la independencia del Perú. Desde el punto de vista jurídico con relación a la propiedad, la Universidad de San Marcos que perteneció al Estado monárquico, pasó a pertenecer a la joven República del Perú desde su independencia en 1821. El Primer Congreso Constituyente del Perú, que definió como realidad y como proyecto a la nueva República Peruana, fue presidido inicialmente por quien fue rector de la Universidad de San Marcos, Don Toribio Rodríguez de Mendoza; de los 64 diputados constituyentes, eran 54 los sanmarquinos y carolinos; y el local donde se reunía esta magna asamblea era la Capilla de la Universidad de San Marcos. Hoy en día, el Congreso de la República del Perú sigue funcionando en ese mismo local. En 1840 los Colegios de "San Carlos" y "San Fernando" son asumidos por la Universidad de San Marcos. Durante el gobierno del Mariscal Ramón Castilla, San Marcos fue facultada oficialmente para aprobar universidades nuevas y controlar las de reciente creación. A lo largo del siglo XIX el local de la Universidad de San Marcos fue despojándose de sus funciones universitarias, siendo su uso más frecuente las sesiones de la Cámara de Diputados y las actividades centrales del Congreso de la República del Perú. Sin embargo, la falta de cuidado y el parcial abandono de sus funciones académicas originales hicieron que sus ambientes empezaran a sufrir un significativo deterioro, pues el viejo local universitario solo recibía atención en vísperas de la instalación del Congreso o en actos especiales.
El crecimiento exponencial de la ciudad durante la revolución industrial del siglo XIX, además de los esfuerzos del entonces presidente del Perú Manuel Pardo por mejorar la arquitectura y la planificación urbana de la ciudad durante 1870, obligó a la universidad trasladarse a un nuevo campus adyacente al antiguo monasterio Jesuita donde residía el Real Convictorio de San Carlos actualmente este es llamado "La Casona del Parque Universitario" o simplemente "La Casona de San Marcos". Por esos años San Marcos ya era considerada el alma máter de las universidades del Perú y de América, porque en ella se formó el núcleo tutelar de las instituciones científicas y culturales durante el Virreinato y durante la República; sus profesores, graduados y hasta alumnos formaron parte de misiones que crearon diversas universidades hispanoamericanas. En 1878, durante el gobierno de Manuel Pardo, se expidió el Reglamento General de Instrucción Pública, instituyéndose el concepto de universidades mayores y menores, correspondiendo a San Marcos el primer título y a las universidades de Arequipa y del Cusco el segundo. Durante la Guerra del Pacífico y específicamente durante la ocupación de Lima por las tropas chilenas, se toman de la universidad objetos y bienes de arte y culturales, con el fin de ser llevados a Chile, vía marítima. A fines del siglo XIX la Facultad de Medicina "San Fernando", que estaba ubicada en un local en la antigua plaza de Santa Ana hoy plaza Italia, se traslada a su ubicación actual, la del histórico local de la Avenida Grau, en el Centro histórico de Lima. Pasada la guerra y sobrellevando los resultados, por ley de 1901 se señala que la educación universitaria peruana corresponde a la "Universidad Nacional Mayor de San Marcos" y a las menores de Trujillo, Cusco y Arequipa, a las que se unió posteriormente la Católica y las escuelas técnicas
En los inicios del siglo XX, activistas universitarios promovieron una reforma dentro de la Universidad de San Marcos; este esfuerzo trascendió los límites de la universidad y se convirtió en un reflejo de un gran movimiento social en el Perú. La reforma universitaria planeaba el acceso a la educación de la clase media y popular, que hasta entonces tenía presencia minoritaria en San Marcos. Estos ideales iniciaron una larga tradición de activismo estudiantil en la universidad y alteraron el panorama político peruano. En 1909 los estudiantes de la Universidad de San Marcos tuvieron una activa participación en protestas contra los gobiernos dictatoriales peruanos. En 1916 se constituyó la Federación de Estudiantes del Perú (FEP), liderada principalmente por estudiantes de San Marcos. Las demandas del FEP incluían reformas universitarias como la actualización de los currículos, la remoción de profesorado no capacitado y la eliminación de la interferencia del gobierno peruano en la universidad. Durante el gobierno del presidente Augusto Leguía, se reorganizó el sistema educativo universitario y se concedió la autonomía universitaria.
Desde la época virreinal hasta 1946 la universidad fue referida coloquialmente comoUniversidad de Lima, ése año se oficializa su denominación como Universidad Nacional Mayor de San Marcos, nombre que permanece hasta la actualidad. Entre los años de 1950 y 1960, la afluencia de mayor cantidad de alumnos de clase media en la Universidad de San Marcos llevó al gobierno a poner énfasis y crear áreas científicas y de investigación universitaria. En 1951, como conmemoración de los 400 años de fundación de la Universidad de San Marcos, la universidad adquiere un nuevo terreno para construir la nueva "Ciudad Universitaria", en ella se inauguró ese mismo año el Estadio de la Universidad de San Marcos. Con motivo del cuatricentenario se realizó también una ceremonia que reunió a los rectores de las principales universidades iberoamericanas, quienes decidieron darle el título y reconocimiento de «Decana de América». A mediados de la década de 1960, por requerimiento de un espacio aún mayor, varias facultades de la universidad empezaron a trasladarse al terreno de la "Ciudad Universitaria", donde actualmente se ubican 17 de las 20 facultades de la universidad. Este nuevo campus se ubica en una zona que albergó complejos arqueológicos de la Cultura Maranga, los mismos que la universidad se esmeró en recuperar y proteger como en el caso de la Huaca San Marcos, luego de haber sido parcialmente destruidos durante la construcción de la Av. Venezuela en la década de 1940. En 1969 se introduce el sistema de organización por departamentos académicos hoy escuelas académicas. El 22 de setiembre de 1984 fue promulgado el actual estatuto de la universidad. Con cerca de 40.000 estudiantes y más de 4.000 docentes, la universidad ofrece estudios de pregrado en 62 áreas, maestrías en 77 y doctorados en 27, siendo hoy en día la mayor oferta académica del país. Cuenta actualmente con 20 facultades agrupadas en 6 bloques principales, sus departamentos académicos publican varias revistas especializadas y operan 3 importantes museos en Lima así como institutos de investigación. Según los criterios e indicadores de la UNESCO, la Universidad de San Marcos es la única universidad del Perú que cubre las diversas áreas del conocimiento tales como ciencias puras, ciencias humanas, ciencias histórico-sociales, ciencias de la salud, ciencias económico-empresariales y técnicas e ingenierías

Actualmente, pese a las limitaciones de presupuesto en el sistema universitario peruano, la Universidad de San Marcos está considerada como la institución peruana de educación superior más importante y representativa por su «tradición, prestigio, calidad y selectividad de ingreso», siendo además calificada y reconocida como uno de los principales centros de investigación científica y social del Perú. Está considerada como la mejor del Perú según la mayoría y más recientes rankings de universidades; el ranking universitario del Perú por la ANR y auspiciado por la UNESCO, el University Ranking by Academic Performance de 2010, 2011 y de 2012 por URAP Center, el QS World University Rankings de 2011/12 y de 2012/13, y el ranking mundial de universidades de 2011-I y de 2012-I por CSIC conocido como Webometrics, ubican a la Universidad de San Marcos en el 1° lugar a nivel nacional. Además, es la única universidad peruana que cuenta con Acreditación Institucional Internacional que certifica su calidad académica y administrativa. Diferentes peruanos y latinoamericanos influyentes, pensadores, investigadores, científicos, políticos y escritores han salido de sus aulas; todos reconociendo y valorando el alto nivel de enseñanza y prestigio del que goza la universidad como principal ente educativo del país, así como destacando la activa e importante participación intelectual que tuvo la universidad y su alumnado a través de la historia del Perú. La Universidad de San Marcos ha sido referida muchas veces como un reflejo del Perú por haber manifestado y sido parte de las limitaciones y problemas que afectaron eventualmente al país, sin embargo, es reconocida la diversidad y preparación de su alumnado. En el 2010 se le concede por primera vez el Premio Nobel a un peruano, siendo el escritor samarquino Mario Vargas Llosa el acreedor de esta distinción. Vargas Llosa es uno de los estudiantes más ilustres que ha tenido la Universidad de San Marcos, en tal sentido la universidad le otorgó el título de Doctorhonoris causa en el 2001. Como homenaje por la obtención del Premio Nobel, el 30 de marzo del 2011 en el marco de las celebraciones por el 460º aniversario de la universidad, la Universidad de San Marcos distinguió a Vargas Llosa con su máxima condecoración: la "Medalla de Honor Sanmarquina" en el grado de Gran Cruz, además creó una cátedra que lleva su nombre e inauguró una sala museo sobre el laureado escritor y sus años en su alma mater. La ceremonia se realizó en la histórica Casona de San Marcos y contó con la participación de destacados intelectuales sanmarquinos quienes también han sido compañeros, amigos y profesores de Vargas Llosa.
Sobre la importancia de la Universidad de San Marcos en la historia del Perú y América, el Libertador Simón Bolívar 

4.-LA RELIGION:

Una profunda fe en Dios, en la Virgen María y en la corte celestial, alumbró el mundo espiritual del conquistador y del criollo. La inspiración espiritual reposaba también en una acentuada fidelidad al magisterio de la Iglesia. La estrecha unión con el Estado confundió los fines de ambos que aparecieron, por así decirlo, actuando en un solo sentido. Esta comunión provenía desde tiempos remotos, cuando la religión había hecho posible la unificación de España. 

La religión en la época colonial fue un gran cambio para los indígenas, ya que no entendían el objetivo ideal de los españoles, el de evangelizar.

“La religiosidad colonial podía cobrar formas diversas y aun contradictorias en apariencia, dependiendo del sector social al que nos remitamos, del espacio que estudiemos, o del contexto histórico en el cual se desenvuelve nuestro objeto de estudio. En el Perú la naturaleza de esta religiosidad y de las formas en las que se expresó le debe mucho al catolicismo presente desde el momento mismo de la conquista, pero también es tributaria de los propios cultos locales prehispánicos e incluso de los cultos africanos introducidos a América por los esclavos negros.” 
Una de las formas que la religiosidad colonial desarrollo con notable vigor fueron las cofradías. Una cofradía era una asociación laica de culto con carácter cooperativista, en tanto que el objetivo primordial era la celebración y cuidado de una imagen divina(santo patrón, santa patrona o dios mismo en el santísimo sacramento o Jesucristo) , y donde además los miembros podían obtener una serie de beneficios a cambio del cumplimiento de una serie de obligaciones (pago puntual de las contribuciones monetarias, asistencia a las celebraciones litúrgicas, administración eficiente de los bienes de las cofradías, etc.) estipuladas en dos tipos de “contratos” especialmente preconcebidos llamados constituciones y cartas de hermandad .

Durante el periodo colonial surgió ¨El tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en Lima´´. La llegada del santo oficio a las colonias americanas no sólo fue un evento de orden eclesiástico, ya que sus intenciones iban más allá y se internaban en los aspectos del control ideológico y político de la población urbana. Sobre todo en un territorio nuevo abierto a una serie de posibilidades de desarrollo cultural y económico, como también a la llegada de nuevos actores sociales como los extranjeros, temidos siempre por ser parte de otras tradiciones nacionales y culturales o por ser miembros de minorías religiosas, que fueron excluidas de los espacios reconocidos tanto como cristianos viejos o nacidos en la tradición hispánica.

En los dos siglos y medio de la Inquisición en Lima, cuya jurisdicción comprendía los territorios actuales del Perú, Bolivia, Chile, Argentina, Uruguay y Paraguay, el Tribunal sentenció a 1474 personas, aproximadamente, la mayoría de las cuales fue condenada a pagar multas, rezar oraciones, colocarse el sambenito, etc. El total de los casos en que se aplicó la pena de muerte fue de 32; la mitad de ellos quemados vivos y otros tantos condenados al garrote 

 5.-EL ARTE:

5.1.-LA ARQUITECTURA EN LA EPOCA COLONIAL:

Si bien la arquitectura colonial peruana nació a partir de modelos peninsulares y europeos, con el devenir de los años logró afirmarse como una arquitectura con personalidad propia, única en América.

La fundación de ciudades españolas fue el inicio de la ocupación del territorio andino. Sobre las antiguas ciudades prehispánicas se asentaron los primeros poblados españoles y en ellas plasmaron su ideario del mundo conocido. Sus reglas definieron la configuración de la ciudad pues de acuerdo a la posición en el plano se sabia la condición de la persona. Las primeras construcciones en edificarse fueron el cabildo, la catedral y las casas alrededor de la plaza mayor. Las construcciones más cercanas a la plaza eran propiedad de los vecinos más prominentes de la ciudad, es decir, aquellos que habían sobresalido en las empresas de conquista. Sin embargo, son pocos los ejemplos de arquitectura del siglo XVI. Tan solo algunas casas o patios ubicados en Lima o Cuzco o algunas iglesias en provincia son la única muestra de las construcciones de aquella época, pues los terremotos de 1687, 1746 y las obras edilicias del siglo XX, fueron los principales agentes de destrucción de dichos monumentos. Del siglo XVI destacan: la casa de Jerónimo de Aliaga (Lima), La Merced (Ayacucho), Iglesia de San Jerónimo (Cuzco) y la Asunción (Juli, Puno).

La mayoría de las iglesias de fines del siglo XVI poseían planta gótica-isabelina con nave alargada y separada por presbiterio o capilla mayor por un gran arco denominado triunfal.(Wuffarden, 2004: 76).

Las portadas de las iglesias conservaron las formas clásicas italianas, a pesar de que los alarifes tuvieron gran libertad para interpretarlas, haciendo hincapié en un sentido bastante decorativo. Como indica Antonio San Cristóbal, acaso el estudioso más importante de la arquitectura virreinal peruana, la portada lateral de la iglesia limeña de San Agustín es una de las poquísimas portadas existentes de Francisco Morales (alarife) que muestra en todo su esplendor sus formas clásicas, propias del renacimiento tardío.

El siglo XVII estuvo marcado por la llegada del barroco. Este estilo arribó al Perú en un momento de gran madurez artística de los alarifes afincados en el Perú. La reinterpretación del estilo y su adaptación al medio local hicieron que el virreinato del Perú se conviertiera en la expresión del barroco americano. Y es que la riqueza del barroco peruano radica en la diversidad de interpretaciones, pues se adaptó y aprehendió elementos de las principales ciudades del virreinato (Lima, Cuzco, Trujillo, Puno, Arequipa, Cajamarca, etc.), pero también tuvo que adaptarse a una serie de factores que lo condicionaron (principalmente de índole económico).

Mientras el barroco se afianzaba, en el Perú hubo un cambio en la construcción y diseño de las naves. Las iglesias dejarían las plantas isabelinas y se adaptaron a la cruz latina con bóveda de cañón y cúpulas en el crucero. No hay que olvidar que todos estos cambios son producto de las acciones que la Contrarreforma Católica tomó para afianzar la simbolización del culto católico. Son ejemplo del barroco: San Francisco el viejo, iglesia de las Trinitarias, La Merced, San Pedro, la Portada del Perdón de la Catedral (Lima); La Merced, Santo Domingo, San Francisco, Santa Catalina (Cuzco) etc.

La iglesia fue la propulsora de una arquitectura monumental. Conventos y monasterios fueron los edificios más grandes y bellos durante todo el virreinato. Destacan por su tamaño: Santa Catalina (Arequipa), San Francisco el viejo, La Merced (Lima), Santo Domingo (Trujillo).

Como se mencionó líneas arriba, en el siglo XVII hubo un transito de la planta isabelina a la cruz latina. No obstante, las catedrales de Lima y Cuzco escapan a esta clasificación. Las dos fueron construidas sobre una planta procesional de tres naves con capillas laterales y coro de canónigos colocado en medio de la nave central (García Bryce, 1995: 368). Son del tipo hallenkirche o iglesia salón con las bóvedas a la misma altura. Lo que llama la atención en ambas es que si bien poseen una misma planta, fueron construidas con materiales completamente diferentes, pues siguieron la tradición constructiva de su respectiva región (Lima-costa, Cuzco-sierra).

Las iglesias del siglo XVII destacaron también por la construcción de portadas-retablo en sus fachadas. Construidas principalmente en piedra, tuvieron un papel simbólico y evangelizador, ya que anunciaban a los transeúntes la importancia de la iglesia, su carácter monumental e invitaban a su contemplación.

El virreinato peruano tuvo una diversidad de centros arquitectónicos importantes. Las tradiciones y elementos regionales permitieron el desarrollo de escuelas y de áreas de influencia. Cuzco, Arequipa y Puno fueron las difusoras de las principales técnicas constructivas locales. En estas ciudades hubo una búsqueda de lenguajes propios alejados del barroco y de su realismo, experimentando en muchos casos con la naturaleza y los elementos bucólicos andinos. Un buen ejemplo sería la portada de La Compañía, en la ciudad de Arequipa.

En las ciudades, la vivienda colonial tuvo una fuerte influencia peninsular, especialmente andaluza. Fueron casas de uno o dos pisos, con un zaguán que permitía el ingreso. Usualmente, este zaguán permanecía abierto todo el día pues a él llegaban los vendedores ambulantes o las visitas. Un bello patio dominaba el ingreso rodeado de los dormitorios y habitaciones principales. En el primer piso se encontraba la sala que usualmente conectaba a otro patio (traspatio) y finalmente a la cocina. Muchas casas en Lima tuvieron huertas en las que cultivaban productos de panllevar.

Las casas de dos pisos tuvieron usualmente un balcón cerrado por donde se podía observar la calle. En el siglo XVI y XVII estos balcones poseían celosías, a fines del XVIII y principios del XIX se construyeron bajo los cánones del neoclasicismo y del estilo imperio, imponiéndose el uso de ventanas de guillotina. Los balcones le confirieron a Lima una personalidad propia, ya que en ninguna ciudad americana existieron tantos balcones como en la capital del virreinato peruano.
 
5.2.- LA PINTURA EN LA EPOCA COLONIAL:
La transición
La conquista del Perú por las huestes de Pizarro (1532) y la progresiva organización del sistema político colonial trajo como consecuencia la desaparición de muchas de las tradiciones plásticas precolombinas y la instauración de una nueva tradición basada en el arte occidental. Sin embargo, hay una época en los inicios de la época colonial, llamada de transición, en que se da un arte que combina elementos de las culturas precolombinas y formas del arte europeo. Estas manifestaciones, que aparecen principalmente en la cerámica, la orfebrería y la textilería, no tendrán un desarrollo sostenido, pero algunas formas de origen precolombino, como los keros (vasos ceremoniales para libaciones usualmente hechos en madera tallada y policromada) se seguirán produciendo a lo largo de la dominación hispánica en América e incluso hasta el siglo XX.

Los keros
Durante la época precolombina, los keros -cuyas formas parecen derivar de la cultura Tiahuanaco- llevaban principalmente decoraciones incisas de formas geométricas. El arte figurativo europeo contribuyó a transformar estas decoraciones y los keros comenzaron a incorporar entonces imágenes reconocibles del entorno y de la mitología andina en colores vivos, a la manera occidental. Las reminiscencias precolombinas en el arte colonial se manifestarán casi siempre en las artes decorativas, pues éstas tenían precedentes artísticos en las culturas que habitaban el Perú en el momento de la conquista.

Los inicios del barroco 
En las últimas décadas del siglo XVI irán llegando otros pintores procedentes de Italia, como Mateo Pérez de Alesio (1547-?) y Angelino Medoro (1547? - después de 1628) cuya obra, como la de Bitti, estuvo definida por el estilo de la contramaniera y el espíritu contrarreformista derivado del Concilio de Trento. Tanto Bitti como Medoro y Alesio dejaron seguidores en el Perú, artistas como Leonardo Jaramillo, Luis de Riaño y Lázaro Pardo de Lago. Para mediados del siglo XVII se había constituido ya en Lima un cuerpo grande de artistas, los suficientes como para formar un gremio que poco a poco fue dejando atrás el estilo manierista de sus antecesores para abrir paso a las corrientes barrocas.
Los aportes iconográficos locales 

Si bien la pintura colonial peruana se inspiró en los modelos traídos de Europa, gradualmente surgieron diferencias que otorgaron carácter propio a la pintura local. Algunos temas pictóricos claramente heterodoxos, como la representación de la Santa Trinidad en la forma de tres figuras idénticas, lograron en cambio en el Perú una gran difusión hasta bien entrado el siglo XVIII. También surgieron verdaderas invenciones iconográficas, como las de las series de arcángeles portando arcabuces, vestidos a la usanza de la guardia del virrey. Es probable que el surgimiento de estas series angélicas responda simplemente al espíritu militante de la Iglesia de la Contrarreforma, aunque también se ha sugerido que el estruendo del arcabuz podía asimilarse en la concepción andina a Illapa, dios local asociado al trueno.

La tradición cusqueña 
En el Cusco se gestó una tradición pictórica propia, que se desarrolló principalmente a partir de 1650, fecha del fuerte terremoto que asoló la ciudad y destruyó gran parte de sus templos. La reconstrucción de la ciudad exigió el trabajo de los artesanos cusqueños y les brindó una oportunidad para desarrollarse. Es el momento de auge de la pintura cusqueña, que nos ha dejado los nombres de grandes artistas, como Diego Quispe Tito, Juan de Santa Cruz Pumacallao, Juan Zapata Inca.

Entre fines del siglo XVII y mediados del XVIII, los artistas del Cuzco crearon una de las escuelas pictóricas más importantes de América del Sur. Una de las características de la pintura cusqueña es la abundante utilización del pan de oro para la decoración de las pinturas, técnica conocida con el nombre de brocateado. Desde el Cusco se exportaban cuadros a las principales ciudades del Alto Perú (hoy Bolivia), la Capitanía General de Chile y al Virreinato del Río de la Plata. La enorme producción de la escuela cusqueña y los escasos estudios sobre el tema impiden muchas veces llegar a atribuciones precisas, por lo cual los autores de gran parte de los lienzos de la escuela cusqueńa que se exhiben en el museo permanecen en el anonimato.


Resurgimiento de la pintura limeña 
Durante la segunda mitad del siglo XVIII, la pintura limeña vivirá un nuevo florecimiento. Los artistas reciben encargos de importancia para las iglesias limeñas, como la serie de la Vida de San Pedro Nolasco que Julián Jayo (activo 1760-1811) pintó para el Claustro del Convento de La Merced. De los maestros limeños del XVIII, el Museo guarda un importante lienzo del pintor Cristóbal Lozano (? - 1776), su Éxtasis de San Camilo de Lelis, obra que resume el estilo del barroco tardío. La mayor parte de las obras seguirán siendo de tema religioso pero hacia fines del siglo va apareciendo una nueva tradición pictórica, la del gran retrato de aparato que surge en torno de la corte virreinal. Apareció en la época colonial José del Pozo (Sevilla, c. 1757 - Lima, c. 1830), retratista vinculado a la corte virreinal, quien será uno de los artistas cuya obra servirá para marcar la transición entre la época colonial y la republicana.

 5.3.- LA ESCULTURA EN LA EPOCA COLONIAL:
La escultura en el Perú republicano ha tenido sus principales exponentes durante el siglo XX. Durante las décadas decimonónicas, la ausencia de una academimpidió el surgimiento de escultores. Así, las obras plásticas que engalanaban recintos públicos y privados en el Perú a lo largo del siglo XIX eran en su gran mayoría producidas en talleres de Europa o por artistas del Viejo Mundo. Así, son de mencionar el monumento ecuestre a Simón Bolívar, obra del escultor italiano Adamo Tadolini (1788-1868); y el monumento a Cristóbal Colón, elaborado en Roma durante el gobierno de Ramón Castilla (1851). Con la celebración del Centenario de la Independencia (1821) surge la primera generación nacional. Muchos de ellos giraron en torno a la Escuela Nacional de Bellas Artes de Lima, fundada el 28 de septiembre de 1918; inaugurada oficialmente el 15 de abril de 1919, cuyo primer director fue el pintor Daniel Hernández.
  • David Lozano Lobatón (1865-1936)
Chalaco. Autor de obras entre las que destacan el monumento ecuestre a Antonio José de Sucre y la estatua de Leoncio Prado. Su obra cumbre es el monumento a Ramón Castilla, ubicado en la plazuela de La Merced, en el Centro Histórico de Lima.
  • Artemio Ocaña Bejarano (1893-1980)
Ancashino. Su obra más conocida es el monumento a Francisco Bolognesi que reemplazó al realizado por Agustín Querol durante el gobierno de Manuel Odría. Sin embargo, su obra cumbre fue el grupo escultórico La Patria, calificado por la Academia Internazionale di Pontzen di Lettere, Sciense ed Arti de Nápoles como el monumento más bello de la humanidad.
  • Miguel Baca Rossi (1917- )
Lambayecano. (Véase artículo sobre Miguel Baca Rossi)
  • Joaquín Roca Rey (1923- )
Limeño, fue Premio Nacional de Escultura en 1951. Entre sus muestras se cuentan 38 personales y 150 colectivas en numerosos países.
  • Raúl Franco Ochoa (1955- )
Limeño. Estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes, de la que después fue docente. Entre sus obras destacan el Monumento a los Héroes del Cenepa y al campeón olímpico Edwin Vásquez Cam, ubicados en Lima. Autor de bustos en los cuales denota apreciable habilidad para el retrato artístico, son de mencionar los realizados en torno a las figuras de Fernando Belaúnde (2003), Horacio Zeballos (2001), Juan Landázuri (1997), Alejandro Graña (1996) y Raúl Acha Rovira (1995), entre otros. Un hito destacable en su trayectoria artística ha sido la figura del historiador Jorge Basadre, al cual ha encarnado en distintas ocasiones. En 1995 lo plasmó en un busto ubicado en la Biblioteca Nacional de Lima, cuya réplica da desde el 2003 nombre al Hall Basadre del Palacio de Gobierno del Perú. En el 2004, realizó una versión sedente del personaje el cual se halla en la Casa Basadre de Tacna. Finalmente, el 2005 lo esculpió en mármol para el mausoleo familiar del personaje.
Luis Peña y Peña (Guadalupe) Ica Perú. Fue alumno de Artemio OcañaEscultura Ecuestre Ramón Castilla, la "Bruja de cachiche", relieve "La leyenda de Huacachina", San Martín en Pisco, Luis Jerónimo de Cabrera (Fundador de la ciudad de Ica), escultura al aviador Renán Elías Olivera (Óvalo del estadio José Picasso Peratta) ciudad de Ica.


 6.- LA LITERATURA EN LA EPOCA COLONIAL:

CONTEXTO HISTORICO :
·          La dependencia oficial ante España se inicia en 1542.
·      Imposición de normas de vida, la religión católica, el idioma castellano, los sacaron de la actividad agrícola y los enviaron a realizar trabajos a la minería.
·          La notoria influencia española signó el carácter dependiente de la producción literaria.

CARACTERISTICAS :
·          Dependencia de España.- Eco de la literatura española porque se escribieron con espíritu y sentimientos  españoles.
·          Alto valor histórico.- La literatura recogió testimonios del colonialismo que se implantó.
    retoricismo.- Preocupación por la expresión y la forma. Se introdujeron elementos de la preceptiva literaria  española: el soneto, los versos endecasílabos, la rima, etc.
        Estilo Satírico.- Se usó la sátira mordaz e hiriente para criticar a personajes virreinales.

PERIODOS:
·     Barroco: Se le dio importancia a la lírica. Los poemas escritos en esa época poseen muchos recursos estilísticos.
·         Neoclásico: Rechazó el recargado lenguaje del barroco.
·        Clasicismo: Suplantó progresivamente al Barroco, dejando espacio al Romanticismo antes de renovarse a través del Neoclasicismo.